El presidente Luis Abinader sorprendió al impartir una clase de Moral, Cívica y Ética Ciudadana a estudiantes de quinto grado del Liceo Germán Martínez, en una visita discreta y sin convocatoria a la prensa.
Con más de 20 años fuera de las aulas, el mandatario regresó a la docencia para defender que la moral y la cívica deben ocupar un lugar prioritario en el sistema educativo, al considerarlas la base para formar mejores ciudadanos, mejores profesionales y una mejor sociedad.
Durante un diálogo abierto con los estudiantes, habló sobre respeto a las leyes, rechazo a la corrupción, convivencia pacífica, cuidado de los espacios públicos, puntualidad, reciclaje y tolerancia, subrayando que “sin moral ni cívica, ningún otro conocimiento tiene verdadero valor”.
Abinader anunció además que otros altos funcionarios, incluida la vicepresidenta y la primera dama, se sumarán como docentes invitados para reforzar la enseñanza en valores.
Los estudiantes aprovecharon para hacer recomendaciones sobre orden público, seguridad y control de conductas indebidas, en un intercambio que el presidente calificó como un ejercicio ejemplar de ciudadanía activa.
Como cierre, propuso crear un acuerdo de convivencia escolar contra el bullying y la violencia, que será presentado en el Palacio Nacional, donde los alumnos serán recibidos próximamente.
Un presidente en el rol de maestro, predicando integridad no desde un discurso, sino desde el pizarrón.