La embajadora de los Estados Unidos en la República Dominicana, Leah F. Campos, realizó su primera visita oficial a la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), donde sostuvo un encuentro estratégico con su presidente, el vicealmirante José Manuel Cabrera Ulloa, en una señal clara de la firmeza y continuidad de la alianza bilateral frente al narcotráfico y el narcoterrorismo en el Caribe y la región.

Durante la reunión, ambas partes ratificaron el alto nivel de cooperación operativa existente entre la DNCD y las agencias estadounidenses, en especial la Administración de Control de Drogas (DEA) y la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) del Departamento de Estado, cuyas acciones conjuntas han sido determinantes para asestar golpes significativos a las estructuras del crimen organizado transnacional.

La DNCD ha venido demostrando una creciente solidez institucional y una capacidad operativa cada vez más efectiva, reflejada en importantes incautaciones de drogas, desmantelamiento de redes criminales y operaciones coordinadas de alto impacto, sustentadas en el intercambio de inteligencia, la capacitación especializada y el acompañamiento técnico de las agencias estadounidenses.

En ese contexto, la DEA y la INL han jugado un rol clave en el fortalecimiento de las unidades especializadas del organismo antinarcóticos dominicano, facilitando entrenamientos avanzados, transferencia de conocimientos, modernización de protocolos y adopción de mejores prácticas internacionales en materia de interdicción, investigación e inteligencia estratégica.

La embajadora Campos, quien estuvo acompañada por Rebecca Márquez, directora de la Oficina de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley de la Embajada de los Estados Unidos en el país, valoró de manera positiva el desempeño de la DNCD y subrayó que esta cooperación no solo busca mejorar los resultados inmediatos en la lucha contra el narcotráfico, sino también consolidar capacidades institucionales sostenibles en el tiempo.

Ambas delegaciones coincidieron en que el fortalecimiento de la DNCD impacta directamente en la seguridad nacional dominicana y en la estabilidad regional, al reducir el flujo de drogas, debilitar las finanzas del crimen organizado y limitar la expansión de estructuras vinculadas al narcoterrorismo.

El encuentro se enmarca dentro de los esfuerzos continuos de ambos gobiernos por mantener una respuesta coordinada, firme y moderna ante las nuevas modalidades del tráfico ilícito de drogas y los desafíos que representan las organizaciones criminales transnacionales, reafirmando a la República Dominicana como un socio clave de los Estados Unidos en la agenda de seguridad hemisférica.

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